{"id":309,"date":"2014-10-02T09:47:35","date_gmt":"2014-10-02T09:47:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/?p=309"},"modified":"2015-01-22T11:33:08","modified_gmt":"2015-01-22T11:33:08","slug":"duermes-mal-malos-habitos-a-evitar","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/?p=309","title":{"rendered":"\u00bfDuermes mal? Malos h\u00e1bitos a evitar"},"content":{"rendered":"<p>Aunque comas sano y hagas ejercicio, no conseguir\u00e1s mucho si no lo complementas con unos correctos h\u00e1bitos a la hora de irte a la cama. Tu cuerpo y mente necesitan descanso de calidad, y aqu\u00ed te dejamos algunos de los errores m\u00e1s comunes que lo estropean.<\/p>\n<p><b>1.- Te vas a dormir con el est\u00f3mago lleno.<\/b>\u00a0Algo que ya nos sabemos de memoria pero que seguimos haciendo. Si te vas a la cama antes de que hayan pasado entre dos y tres horas desde la cena, puedes sufrir indigesti\u00f3n y, en consecuencia, desvelarte. As\u00ed lo afirma un reciente estudio publicado en el\u00a0<i>American Journal of Gastroenterology.<\/i>\u00a0Si dejando pasar ese tiempo, te entra el hambre; toma alg\u00fan\u00a0<i>snack light,<\/i>\u00a0pero evita las grasas, fritos y picantes.<\/p>\n<p><b>2.- Bebes alcohol (y bastante) justo antes de irte a la cama.<\/b>\u00a0Es verdad que, al principio, puede ayudar a dormirte, pero tambi\u00e9n puede hacer que te despiertes varias veces, interrumpiendo la calidad de tu sue\u00f1o. Si has previsto una cita, intenta empezar a beber pronto e ir bajando el ritmo seg\u00fan avance la noche.<\/p>\n<p><b>3.-<\/b>\u00a0Realmente,\u00a0<b>s\u00f3lo duermes varias horas seguidas los fines de semana.<\/b>\u00a0No funciona. El sue\u00f1o, en realidad, no se recupera. As\u00ed que no vale pegarse el atrac\u00f3n a dormir el domingo por la ma\u00f1ana. Estudios recientes advierten que una falta continuada de sue\u00f1o puede da\u00f1ar el cerebro y comprometer su rendimiento.<\/p>\n<p><b>4.- Utilizas una \u00fanica almohada para tu cabeza.<\/b>\u00a0Dormir con m\u00e1s de una ayuda a corregir la posici\u00f3n de tu espalda, independientemente de tu posici\u00f3n. Con ellas consigues aliviar la presi\u00f3n en las partes del cuerpo que no se apoyan bien o quedan debajo.<\/p>\n<p><b>5.- No tienes una hora determinada para irte a la cama.<\/b>\u00a0Un consistente horario, no s\u00f3lo de comidas, sino de tiempo de sue\u00f1o ayuda a tu cuerpo a saber cu\u00e1ndo es hora descansar y cu\u00e1ndo el momento de ponerse en pie. Que lo cumplas, har\u00e1 que tus ma\u00f1anas sean m\u00e1s llevaderas. El cuerpo humano es un animal de costumbre.<\/p>\n<p><b>6.- Una almohada demasiado blanda.<\/b>\u00a0Perfectas para divertidas batallas y aceptables para los que duermen boca abajo; pero si no es tu caso, necesitas elevar tu cabeza y tu cuello justo lo suficiente para mantener tu columna recta. Si no, la cabeza y los hombros caen hacia atr\u00e1s. Y necesitar\u00e1s a\u00fan m\u00e1s altura si eres de los que duerme de lado.<\/p>\n<p><b>7.-<\/b>\u00a0Y lo b\u00e1sico,\u00a0<b>dormir 8 horas diarias.<\/b>\u00a0La American\u00a0<i>Academy of Sleep Medicine,<\/i>confirma en un reciente estudio que los adultos han de dormir entre 7 y 9 horas, dependiendo de lo que necesiten para sentirse completamente descansados al levantarse.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/rebecca-1940.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-310\" alt=\"rebecca (1940)\" src=\"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/rebecca-1940.jpg\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/rebecca-1940.jpg 640w, http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/rebecca-1940-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p><b>8.-<\/b>\u00a0<b>Dormir en posici\u00f3n fetal<\/b>\u00a0puede restringir tu respiraci\u00f3n. Coloca una almohada entre tu brazo superior y el cuerpo; al menos, si no puedes evitarlo, descansar\u00e1s mejor.<\/p>\n<p><b>9.- Dormir con tu mascota.<\/b>\u00a0El 63% de las personas con animales se meten en la cama con ellas, lo que impide el completo descanso. Tu mascota ha de tener su propio espacio.<\/p>\n<p><b>10.- Una habitaci\u00f3n demasiado fr\u00eda o calurosa.<\/b>\u00a0Seg\u00fan la<i>\u00a0Fundaci\u00f3n Nacional del Sue\u00f1o<\/i>\u00a0en Estados Unidos, la temperatura ideal es de 19\u00baC; y siempre ha de estar entre los 24\u00baC y los 13\u00baC.<\/p>\n<p><b>11.- Te metes en la cama con los pies sucios.<\/b>\u00a0No es que nos estemos volviendo exquisitos, pero s\u00ed, influye en el descanso. Mantener la cama limpia es importante y tomar un ba\u00f1o templado como excusa para limpiarlos tambi\u00e9n. Ayuda a conservar el calor y dormir m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p><b>12.- Un colch\u00f3n demasiado blando.<\/b>\u00a0No existe el colch\u00f3n perfecto; \u00e9ste depende de la forma, el peso de tu cuerpo y las preferencias personales. Uno muy blando es fatal para la pelvis y provoca dolores en la zona baja de la espalda.<\/p>\n<p><b>13.- Y uno demasiado duro tampoco.<\/b>\u00a0En este caso, el dolor de la espalda se traslada a la parte superior.<\/p>\n<p><b>14.- Dormir con materiales sint\u00e9ticos,<\/b>\u00a0tanto en la ropa de cama como en tu pijama. Y es que estas prendas retienen mucho m\u00e1s calor que los dem\u00e1s, con cambios en la temperatura corporal que no son naturales. Intenta utilizar ropa de algod\u00f3n o fibras org\u00e1nicas y, en el caso de que pases mucho fr\u00edo, utiliza mantas de lana.<\/p>\n<p><b>15.- Una habitaci\u00f3n sin persianas.<\/b>\u00a0Si en algo ganamos a los dem\u00e1s europeos es en esto, en el uso de persianas. La luz es un invento de la civilizaci\u00f3n moderna y los humanos no hemos sido dise\u00f1ados para ella. Intenta dormir con la m\u00ednima posible, evitando sombras y reflejos. Y si te ha tocado irte al extranjero y est\u00e1s al borde de la desesperaci\u00f3n, utiliza un antifaz.<\/p>\n<p><b>16.- Un colch\u00f3n que llego a casa al mismo tiempo que t\u00fa.<\/b>\u00a0Deben quedarse con nosotros entre cinco o diez a\u00f1os, no m\u00e1s. Y depender\u00e1 de tu peso, de la calidad de los materiales y, c\u00f3mo no, del tiempo que pases en ella.<\/p>\n<p><b>17.- Dormir boca abajo.<\/b>\u00a0Los que lo hacemos, no tenemos remedio. O s\u00ed. El dormir de esta forma, te obliga a girar la cabeza para respirar lo que, obviamente, provoca que la columna se retuerza, pudiendo causar dolores de cuello o espalda. Para mantenerla estirada, une tu rodilla y tu codillo y coloca bajo ellas una almohada, desde la axila hasta la cadera. Y si as\u00ed, no puedes dormir, utiliza una fina almohada en tu abdomen para quitar presi\u00f3n a la espalda.<\/p>\n<p><b>18.- Dormir con el tel\u00e9fono, el ordenador o la televisi\u00f3n encendida.<\/b>\u00a0Las pantallas emiten luz azul que activan el cerebro e interrumpen el ciclo natural del sue\u00f1o. Y el tel\u00e9fono es a\u00fan peor, ya que muchas notificaciones suelen llegar a media noche. Ponlo en modo silencio y siempre con la pantalla hacia abajo. No estropees lo que has conseguido si has seguido nuestros consejos con una molesta llamada en medio de tu mejor sue\u00f1o.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>FUENTE: <a href=\"http:\/\/www.harpersbazaar.es\/articulo\/11671\/malos-habitos-a-evitar-mientras-duermes\">HARPER\u00b4S BAZAAR\u00a0<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque comas sano y hagas ejercicio, no conseguir\u00e1s mucho si no lo complementas con unos correctos h\u00e1bitos a la hora de irte a la cama. 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