{"id":256,"date":"2014-07-02T08:29:57","date_gmt":"2014-07-02T08:29:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/?p=256"},"modified":"2015-01-22T18:20:59","modified_gmt":"2015-01-22T18:20:59","slug":"adiccion-a-las-compras-mito-o-realidad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/?p=256","title":{"rendered":"Adicci\u00f3n a las compras, \u00bfmito o realidad?"},"content":{"rendered":"<p>Llegan las rebajas y los centros comerciales se llenan de gente \u201cloca\u201d por hacerse con lo \u00faltimo. \u00bfQu\u00e9 idea tenemos de las compras compulsivas?, \u00bfson un t\u00f3pico?, \u00bfpor qu\u00e9 le vemos tanto atractivo a este h\u00e1bito?<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/rebajas.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-257\" alt=\"rebajas\" src=\"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/rebajas.jpg\" width=\"600\" height=\"452\" srcset=\"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/rebajas.jpg 600w, http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/rebajas-300x226.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los trastornos adictivos abarcan un amplio espectro de problemas relacionados con sustancias t\u00f3xicas, pero adem\u00e1s tambi\u00e9n existen las llamadas \u201cadicciones sociales\u201d, que son las que se producen por conductas y comportamientos de los que las sufren. \u201cCualquier actividad que sea muy gratificante para el que la haga, puede convertirse en adictiva, aunque siempre depender\u00e1 del modo en el que se lleve a cabo, as\u00ed como de la presencia de algunos factores de riesgo\u201d, afirma el experto.<\/p>\n<p>Las\u00a0compras \u201cconsumistas\u201d\u00a0no son una excepci\u00f3n a todo esto y pueden llegar a constituir un problema cl\u00ednico de falta de control del impulso, adem\u00e1s de ocasionar perjuicios en otros \u00e1reas de la vida de la persona.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de ser de este potencial adictivo reside en el efecto que produce comprar en el\u00a0estado emociona<a title=\"La sustancia de las emociones: amor, miedo, alegr\u00eda, tristeza y rabia\" href=\"http:\/\/www.efesalud.com\/noticias\/la-sustancia-de-las-emociones-amor-miedo-alegria-tristeza-y-rabia\/\" target=\"_blank\">l<\/a>\u00a0del ser humano. \u201cUn adicto a las compras tiene el deseo intenso de hacerse con un art\u00edculo sin ser necesario, es decir, el llamado \u201ccapricho\u201d y, en la mayor\u00eda de las veces, supera las posibilidades econ\u00f3micas. Esta actividad no se planifica, ya que se decide sobre la marcha y tiene car\u00e1cter impulsivo\u201d, explica Tamayo.<\/p>\n<p>Cuando se compra el objeto, se experimenta una gran excitaci\u00f3n emocional. De hecho, cuanto mayor sea el tiempo de espera hasta que la persona se hace con el producto, m\u00e1s aumenta la intensidad del deseo.<\/p>\n<p>Asimismo, hay otras circunstancias, como los conflictos familiares o laborales o la simple monoton\u00eda, que pueden contribuir a reforzar el comportamiento consumista y a aliviar los estados desagradables como la ansiedad y la tristeza.<\/p>\n<p>\u201cA nivel neurobiol\u00f3gico, las sustancias adictivas activan un mecanismo mediado por la dopamina, que es la responsable de la sensaci\u00f3n de placer. Es probable que este circuito est\u00e9 implicado en algunas adicciones sociales, como las compras compulsivas\u201d<\/p>\n<h2>No es un trastorno<\/h2>\n<p>\u201cResulta dif\u00edcil delimitar cu\u00e1ndo el comportamiento de comprar entra dentro de lo normal, cuando es excesivo o cuando llega a ser patol\u00f3gico\u201d. El grado de trastorno depende de lo que cada sociedad considere aceptable para sus miembros, que, a su vez, puede variar seg\u00fan las situaciones. Como asevera el especialista, el concepto de lo normal y lo patol\u00f3gico sigue siendo algo resbaladizo y difuso a la hora de aplicarlo al comportamiento humano.<\/p>\n<p>\u201cEn nuestra sociedad se acepta este comportamiento. Es m\u00e1s, se alientan las compras en ciertas festividades o en el periodo de rebajas\u201d<\/p>\n<p>Es cierto que\u00a0algunas pr\u00e1cticas o h\u00e1bitos de compra son problem\u00e1ticos para la persona que los realiza, aunque en diferentes grados. Sin embargo, no hay a\u00fan un acuerdo en si debe considerarse un trastorno como tal, un s\u00edntoma m\u00e1s de otra adicci\u00f3n asociada o un problema secundario que es consecuencia de otra patolog\u00eda psicol\u00f3gica.<\/p>\n<h2>Gastar por gastar<\/h2>\n<p>Vivimos en una sociedad del bienestar y comprar ya no es un medio para alcanzar otros fines, sino que se ha convertido en un fin en s\u00ed mismo. \u201cNo es anecd\u00f3tico el hecho de que una afici\u00f3n que comparten muchos miembros de la poblaci\u00f3n consiste en ir de compras\u201d, subraya. Normalmente, se hace en compa\u00f1\u00eda de otras personas. Esto adem\u00e1s se confirma a la hora de decir que \u201cnos vamos de compras\u201d y no que \u201cvamos a comprar\u2026\u201d, ya que no se planifica lo que se busca comprar, sino que se decide sobre la marcha.<\/p>\n<p>Entre las razones que favorecen el consumismo, el especialista se\u00f1ala las siguientes:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Estar a la \u00faltima: las modas y el deseo de seguirlas para no quedarse desfasados.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Oportunidades: las rebajas, ofertas y descuentos pueden inducir en el consumidor la idea de que no deben dejar pasar la ocasi\u00f3n. Despu\u00e9s, racionalizan la compra como algo necesario o \u00fatil.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Socializaci\u00f3n: comprar puede ser pretexto para una situaci\u00f3n social, como quedar con amigos o familiares. \u201cDe la misma forma que se come y se bebe con m\u00e1s personas aunque no se tenga hambre ni sed, tambi\u00e9n se puede comprar por comprar para pasar el rato con otros\u201d.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Desconexi\u00f3n: esta actividad puede servir como una v\u00eda de escape ante los problemas. Es un medio para levantar el \u00e1nimo o motivarse para hacer algo, como darse un capricho como premio.<\/p>\n<h2>Soy comprador compulsivo<\/h2>\n<p>Los s\u00edntomas que se\u00f1alan que una persona es dependiente de las compras son, como apunta el psic\u00f3logo:<\/p>\n<ul>\n<li>Deseo muy intenso de realizar la compra, que muchas veces se describe como una sensaci\u00f3n irrefrenable o irresistible.<\/li>\n<li>Sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida de control para evitar, detener la compra o dedicarle menos gasto del inicialmente previsto.<\/li>\n<li>El h\u00e1bito invade progresivamente todas las facetas de la vida de la persona y llega a ocupar un lugar preponderante entre sus acciones.<\/li>\n<li>Malestar cuando no puede llevarse a cabo la adquisici\u00f3n que se desea. Esto produce nerviosismo, impaciencia e irritabilidad.<\/li>\n<li>Consecuencias adversas (problemas econ\u00f3micos, laborales, familiares o sufrimiento personal).<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Puedo dejarlo cuando quiera<\/h2>\n<p>Esta adicci\u00f3n tiene tratamiento, y es que se siguen los mismos m\u00e9todos que con todos los comportamientos psicol\u00f3gicos de este tipo:<\/p>\n<ol>\n<li>Concienciaci\u00f3n\u00a0acerca de la existencia del problema y su naturaleza.<\/li>\n<li>Motivaci\u00f3n\u00a0hacia el cambio.<\/li>\n<li>Colaboraci\u00f3n\u00a0del entorno m\u00e1s pr\u00f3ximo (familia, amigos).<\/li>\n<li>T\u00e9cnicas\u00a0que conducen a adquirir el control deseado.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u201cGeneralmente, el afectado no suele reconocer que tiene un problema, minimiza su importancia o se justifica en su capacidad de control. Es en etapas m\u00e1s avanzadas cuando los problemas derivados de esta adicci\u00f3n se hacen cada vez m\u00e1s graves y cuando el paciente empieza a asumirlo y a reconocerlo\u201d, remarca el especialista.<\/p>\n<p>Es importante consultar a un profesional en psicolog\u00eda cuando existan dudas sobre la presencia de este problema, pues no todas las compras que tienen caracter\u00edsticas compulsivas o innecesarias son sintom\u00e1ticas de una adicci\u00f3n.<\/p>\n<h2>\u00bfSon ellas las grandes adictas?<\/h2>\n<p>La diferencia entre hombres y mujeres en este aspecto se encuentra en el tipo de productos que estos adquieren y no en la adicci\u00f3n a las compras, al contrario de lo que se suele pensar. Ellas se decantan m\u00e1s por la\u00a0cosm\u00e9tica, la ropa o los accesorios, mientras que los varones se inclinan m\u00e1s por las\u00a0nuevas tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>\u201cLa causa de que sea el sexo femenino el que disfrute, en muchas ocasiones, m\u00e1s de este h\u00e1bito es que tiene una mayor preferencia por relacionarse con otras personas y lo hacen a trav\u00e9s de las compras. Adem\u00e1s, otra raz\u00f3n para esto podr\u00eda ser que la sociedad no haya visto con buenos ojos esta actividad en los varones\u201d, resalta Jos\u00e9 Antonio Tamayo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>FUENTE: <a href=\"http:\/\/www.efesalud.com\/noticias\/adiccion-a-las-compras-mito-o-realidad\/\">EFE SALUD<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegan las rebajas y los centros comerciales se llenan de gente \u201cloca\u201d por hacerse con lo \u00faltimo. \u00bfQu\u00e9 idea tenemos de las compras compulsivas?, \u00bfson un t\u00f3pico?, \u00bfpor qu\u00e9 le <a class=\"more-link\" href=\"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/?p=256\">Seguir Leyendo &rarr;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[207,32,208,178,57,5,209,10],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/256"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=256"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":258,"href":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/256\/revisions\/258"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.isabeldiegopsicologia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}